Recetario vikingo: hidromiel (normal y aromatizado)

Pues aquí tenéis el prometido post de esta semana. Quizá algunos de vosotros os hayáis interesado, al menos un poco, en fabricar vuestras propias bebidas en casa. Pues bien, en el post de hoy os hablaré de cómo fabricar aquella bebida vikinga de tan antiguo origen: el hidromiel. De la estancia en Bergen también aprendimos a fabricar “cerveza” y “vino”, pero no es mi finalidad contar en esta entrada la fabricación de dichos brebajes.

Para no demorarnos más, os doy los ingredientes de esta sencilla receta, que os proporcionará alrededor de 3 L. o 3,5 L.:

  • Hidromiel original:
    • 3 L. de agua
    • 1 kg. de miel
    • 2 gr. de levadura fresca (aprox.)
  • Hidromiel aromatizado:
    • 3 L. de agua
    • 1 kg. de miel
    • 2 gr. de levadura fresca (aprox.)
    • 1 ramita de romero
    • 2 estrellas de anís
    • 2 clavos de olor
    • 1/3 de nuez moscada (un pellizco)
    • 1 rama de canela

Antes de comenzar con el proceso de preparación, también os diré los “cacharros” que necesitamos para ello:

  • Olla
  • Utensilio de cocina para remover
  • Un recipiente para echarlo (garrafa, barril, etc.)
  • Válvula casera (os explico cómo fabricarla más adelante)
  • Tubito de goma (macarrón)
  • Botellita de agua
  • Cinta
  • Filtros de café (opcional)

Y finalmente, el proceso de preparación para el hidromiel aromatizado sería el siguiente, para el hidromiel normal simplemente no añadís ni las especias ni el romero:

  1. Calentar 1 L. de agua en la olla y añadir 1 kg. de miel para que se disuelva mientras se calienta el agua
  2. Cuando empiece a hervir dejarlo 15-20 min, junto con la ramita de romero. Durante el paso 1 y 2 deberéis remover constantemente
  3. Pasado ese tiempo, retirar del fuego y desechar la espuma que se ha formado en la superficie
  4. Echar el caldo a la garrafa
  5. Añadir los 2 litros restantes de agua fría y dejar enfriar
  6. Al alcanzar la temperatura ambiente (unos 25 ºC está bien) añadir los 2 gr. de levadura fresca (de panadero) disueltos en agua del tiempo.
  7. Meter el resto de especias (anís, clavo, nuez moscada) dentro de una bolsita de té previamente vaciada y echar dicha bolsita dentro de la garrafa
  8. Añadir también la rama de canela, entera o troceada.
  9. Cerrar la garrafa con el tapón, que llevará la válvula casera (ver abajo), que llevará el tubo de goma incorporado y cuyo extremo contrario irá a la botellita de agua.
  10. Dejar fermentar en un sitio oscuro y fresco durante aproximadamente 3 semanas, tiempo durante el cual, la mezcla burbujeará cada cierto tiempo.
  11. Pasado el tiempo, abrir la garrafa y retirar los residuos que se hayan formado en la superficie y rellenar las botellas, filtrando el hidromiel con los filtros de café y teniendo cuidado de no remover mucho el fondo
  12. Meter las botellas en la nevera para matar la acción de cualquier resto de levadura que haya quedado y que no siga fermentando

 

El montaje debería quedar así más o menos, para que os hagáis una idea y sea más fácil para vosotros:

DSCF4137-2

Fabricación de la válvula casera:

La válvula la puedes hacer de cualquier manera, desde poner un globo pinchado en la boca de la botella hasta ponerle un tubo de goma que vaya hacia una botella de agua, que es el método que os explico yo ahora. Pues bien, tan solo tenéis que hacer en el tapón de la garrafa un agujero lo suficientemente grande para que el tubo de goma entre y después sellarlo con cinta para que no entre ni salga aire.

La finalidad de esta válvula es que salga todo el dióxido de carbono que se forme en la fermentación y a la vez que no pase oxígeno a la mezcla y aquí es donde entra en juego el hecho de introducir el otro extremo del tubito de goma en la botellita pequeña con algo de agua.

Al pasar las 3 semanas, podréis disfrutar de vuestra pequeña creación, después de tanto tiempo.

DSCF4140-5

¡Bebedlo con moderación!

También aprovecho para decir, que podréis ver esta entrada en el blog de Diego Moreno: Un mundo por conocer y fotografiar.

Anuncios

Regreso y colaboración

Pues aquí ando de nuevo, después de casi 10 meses de abandono del blog. La verdad es que uno de los motivos del abandono fue en parte por el desaliento producido por la poca actividad del blog, pero supongo que desde un principio sabía que entre la multitud de blogs Erasmus que pueblan Internet, el mío pasaría más bien desapercibido.

Ahora me propongo darle el enfoque que le di en sus orígenes, el de ser un mero espacio para compartir mis aventuras y desventuras y a la vez proporcionar algo de información que pueda ser útil a las personas que se topen por casualidad con este blog.

También aprovecho para comentar que llevo desde hace algo más de un mes colaborando con mi colega Diego Moreno, en su blog “Un mundo por conocer y fotografiar” . Diego es un chaval algo excéntrico, al igual que yo, que conocí durante mis andanzas Erasmus por Bergen, que al principio era un conocido más pero que enseguida pasó a ser uno de los mejores amigos que hice allí. Como podréis deducir del título de su blog, es fotógrafo y os invito a que os deis una vuelta por allí para entreteneros con sus relatos bien ambientados con gran cantidad de fotos de gran calidad, según dictan mis ojos.

Para concluir, os anuncio que para la semana que viene si todo sale bien habrá una entrada nueva de la que podréis disponer tanto en mi blog como en el suyo.

Aventura Inesperada

Un post más después de todos estos meses, en los que me he dejado cosas sin contar, pero no por ello han sido menos interesantes. La aventura que hoy os vengo a contar sucedió sin previo aviso. Salió de las profundidades de mi mente enferma en cuestión de un par de días.

Ahora que son las vacaciones de Semana Santa, Pascua, Easter o como mierda os empeñéis en llamarlo, ¿por qué no hacer un pequeño viaje? De pequeño nada chavales, al final han sido 1200 km. de viaje en coche en 2 días y medio con poca planificación, pero que al final resultaron en triunfo.

La ruta ni más ni menos en principio era: Bergen-Dale-Voss-Flam-Geilo-Honefoss-Oslo-Ski-Drammen-Kongsberg-Notodden-Odda-Jondal-Norheimsund-Bergen. Sufrió pequeños cambios de última hora, que os contaré en un momento.

El comienzo de todo fue cuando nos levantamos este viernes pasado y fuimos a Avis a alquilar coche, no teníamos ni idea de si nos iban a dar coche o no, y la verdad es que no teníamos mucha esperanza, pero después de esperar una hora al final lo conseguimos. ¡Nos vamos de viaje, chavales! Y después de preparar todos los bártulos salimos con decisión hacia el primer destino: Dale, un pueblo de 1000 y pico habitantes en el que nos detuvimos a comer, sin más.

Después vino Voss, famoso por ser uno de los paraísos del esquí y de otros tantos deportes al aire libre. Flam, famoso por tener la que posiblemente sea la ruta de ferrocarril más vistosa de Noruega. Al llegar aquí dormimos en el coche al pie del Aurlandsfjord y hacía un frío bastante curioso, por no decir que las barbacoas portátiles que llevábamos no prendían ni con lanzallamas. Al final terminamos encendiéndolas con un bote de desodorante y un mechero, de ahí surgió una nueva receta llamada “Salchichas al AXE”, que estaban bastante buenas, por cierto.

Geilo, otro de los grandes centros de actividades al aire libre. Honefoss, sin nada que destacar, es un pequeño pueblo industrial a poco camino de Oslo.

Y por fin llegamos a uno de los principales destinos del viaje, Oslo, allí visitamos todo lo que viene siendo el centro, con la famosa calle Karl Johan, el bar heavy Rock In, la fortaleza de Akershus, el Teatro Nacional, ayuntamiento, la catedral, etc, etc… y lo más importante, el sótano de la tienda Helvete, que significa “Infierno” en noruego, origen de todo el movimiento del Black Metal Noruego y que actualmente, y con toda la ironía del mundo se ha convertido en una panadería llamada Vårt Daglige Brød, que significa “Nuestro pan de cada día”. Se nos quedaron varias cosas por ver por falta de tiempo como el parque Vigeland, la Opera House, el Holmenkollen…

Al salir de Oslo pasamos por Ski, un pueblecito en el que paramos solo para ver la tumba de Euronymous, que en los 90′ fue el dueño de la tienda que he mencionado antes.

Llegamos a Drammen a comer, donde al ir a mear me hundí sin previo aviso hasta la cintura en la nieve, fue una situación bastante cómica a la vez que fría… por decirlo de alguna manera.

Pasamos por Kongsberg y Notodden sin darle mayor importancia.

Nos hubiera gustado también parar en Odda, pero era noche cerrada cuando llegamos allí, así que para otra vez será.

Aquí viene la parte escabrosa de la historia y es que la en principio queríamos tomar el ferry en Jondal, para llegar a Norheimsund, pero lo perdimos, así que decidimos probar suerte y subir por Tyssedal hacia Brimnes, donde había otra línea de ferrys y allí fuimos a probar suerte, cosa que nos salió bastante bien, porque llegó uno unos 20 minutos después de llegar. EPIC WIN. Cruzamos y tampoco pudimos parar en Norheimsund para ver la famosa cascada Steinsdalsfossen, por debajo de la cual puedes pasar caminando, pero ese viaje ya está casi planificado, así que sin mayor preocupación. Y de allí por fin llegamos a Bergen, después de una extenuante jornada de 16 horas de conducción por carreteras en las que apenas cabían 2 coches, con limitaciones de 80 km/h e inferiores, con hielo y nieve, pero ha sido con diferencia el mejor viaje de mi vida.

Lysøen (Ole Bull’s Villa) (25 Septiembre)

Largo tiempo ha desde que escribí por última vez, mis queridos lectores, a ver si cojo ritmo en estos días de estrés y os actualizo las entradas que quedan, que tampoco son muchas por otra parte.

Hoy os hablo de la visita que hicimos al Lysøen, una islita en la cuál se encuentra lo que fue el hogar del compositor y violinista noruego Ole Bull.

Imagen

Como podéis ver no vivía nada mal el hombre, y el resto de la isla según tengo entendido también fue modificado para crear una red de 13 km. de caminos entre la naturaleza. Y en algún punto llegamos a una torre desde la que se podía ver algo parecido a esto.

Imagen

Con respecto a la visita, estuvo bastante bien: la casa tiene bastantes estilos arquitectónicos mezclados y el interior era una delicia, con toda la madera surcada por innumerables tallas.

Hasta la próxima.

Stavanger – Preikestolen (22-23 Septiembre)

He aquí una de las visitas obligadas, junto a algunas otras que no ha habido tiempo todavía, pero que también caerán. Esta vez hicimos un viajecito de dos días (día y medio, en realidad) a Stavanger, para ver el Preikestolen, o “El Púlpito”.

Llegamos a Stavanger a las 15.30 el día 22 después de más de 5 horas de viaje en autobús y varios ferries y ese resto de día nos dedicamos a visitar parte de Stavanger, como el centro, el muelle y las calles de alrededor y finalmente la zona vieja, llena de casitas de madera típicas:

 

Y después de eso, fuimos a pasar la noche a un camping llamado Mosvangen, en unas cabañitas de madera que no estuvieron del todo mal, aunque sin ningún tipo de pretensiones.

A la mañana siguiente partimos temprano… tan temprano que no había ni autobuses y tuvimos que llegar andando a Stavanger para coger el transporte hacia Preikestolen. Una vez allí esto es lo que nos encontramos en la parte baja:

 

Y tras el largo camino de subida, finalmente llegamos al ansiado Preikestolen, con unas buenas vistas al Lysefjorden:

 

Como podréis observar, es un saliente de roca de unos 25 x 25 m. con caída vertical de 604 m. (gracias, Wikipedia) y las vistas desde arriba son estas:

 

¿Impresiona, eh?

Sandviksfjellet + Rundemanen + Fløyen (16 Septiembre)

Aquí traigo un triplete, el domingo 16 nos dió una paranoia y decidimos ir a recorrer 3 montañas, a pesar de que hacía mal día. El primero fue Sandviksfjellet, cuyo camino de subida era tal que así:

Imagen

Una vez llegamos a la cima, tras un inacabable camino lleno de escalones de piedra altísimos, éstas eran las vistas:

Imagen

Y después de un pequeño descanso, seguimos con nuestro camino hacia Rundemanen, que se hizo algo más fácil porque tenía bastante menos inclinacion. Cuando llegamos allí, estaba todo lleno de niebla y no se veía ni un alma, aparte de hacer un viento huracanado… la verdad es que imponía un poco:

Y bueno, aquí corto el post, porque es demasiado largo, y es la 3ª vez que recorro Fløyen, así que no os perdéis nada.